
En África, hasta finales de siglo, nacerán 40 millones de habitantes cada año. Una explosión demográfica que acaba de empezar y que cambiará el rostro del mundo. (parte I)
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, violentas.