
La prohibición de moto-taxis por el gobierno en Lagos, la mayor ciudad de Nigeria, deja a miles de conductores en la indigencia y el impacto de la prohibición se ha extendido a un amplio sector de (…)
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, violentas.