
Un informe del PNUD de 2020 señala que la pobreza se ceba en las mujeres, pero ¡las africanas no se rinden!: en Guinea-Bisáu muchas mujeres se ganan la vida separando la sal marina de la arena.
Desde “La Otra Cara de África” nos gusta explicar como la educación es una de las principales herramientas de desarrollo de una sociedad. Hoy os traemos un ejemplo que tiene lugar en el “Cape Town City Ballet”, donde Philip Boyd y Phyllis Spira, antiguo bailarines profesionales, fundaron en 1991 la escuela “Dance for all” con el objetivo de ofrecer cursos gratuitos de danza clásica, contemporánea y tradicional.
Sikhumbo Haleni, de 15 años, camina dos horas al día para llegar a la clase de danza clásica de “Dance for all”, su sueño es llegar a ser una bailarina profesional. La escuela tiene más de 400 estudiantes, casi todos del barrio de Khayetisha, uno de los más problemáticos de la Ciudad del Cabo.