
En “La Otra Cara de África” nos adentramos a través de las puertas y muros de máxima seguridad de la cárcel ugandesa de Luzira, en Kampala para tomar parte en un campeonato de futbol donde los (…)
Desde “La Otra Cara de África” observamos cómo, debido a la influencia islamista, las mujeres han conseguido en Níger menos derechos que los logrados en los países vecinos, donde la influencia es menor. Pocas mujeres han alcanzado el nivel de educación necesario para acceder a puestos de responsabilidad en la administración o en empresas.
En Níger existen asociaciones de mujeres que trabajan en medio de grandes dificultades para que sus derechos sean reconocidos y para la supervivencia de sus familias. Un ejemplo es el de las humildes vendedoras de arena. La dignidad de este pequeño grupo merece ser reconocida.