
Entre 300 y 500 menores marroquíes sobreviven en las calles de Ceuta para evitar su deportación: su objetivo es llegar a poder trabajar en la península.
Policía Islámica y justicia yihadista en África: La policía de las costumbres no asegura la justicia ni el orden público, sino un rigor obscurantista que pretende ser religión.