
La realidad se ha impuesto y el dinero -ese objeto de deseo que en cantidades abundantes siempre circula por manos de unos pocos, como sucede con los billetes de 500 euros- ha estrechado sus lazos (…)
La ONU dice que la producción de biocarburantes es un "crimen contra la humanidad.
El riesgo de una hambruna de consecuencias planetarias provocada por la fuerte carestía de los alimentos ha llevado a las principales instituciones supranacionales a tomar cartas en el asunto.