
Qué mejor que cambiar el nombre de Oscar por el de “Duda”, más acorde con la trayectoria histórica que ha tenido a lo largo de estos 81 años los Premios de la Academia de las Artes y las Ciencias (…)
IMAGINE UNA ESPAÑA sin inmigrantes en la que la fruta de los árboles se pudriría porque nadie la recoge, donde las obras se quedarían sin peones, los restaurantes sin camareros, las ciudades sin mensajeros y las casas sin nadie que cuide de los niños o los abuelos. Su fuerza laboral es básica para nuestra economía y calidad de vida. En EEUU los latinos van a parar un día para demostrarlo. Aquí no hace falta...
Las crónicas lo recuerdan como «un soleado sábado en Chicago», un día ideal para pasarlo en la calle y no trabajando las 18 horas de media que hacía cualquier obrero de la época. Hablamos de aquel 1 de mayo de 1886 cuando los empleados de la fábrica McCormik, liderados por el sindicalista Albert Parsons, se declararon en huelga para pedir una jornada laboral de ocho horas. Fueron reprimidos, tiroteados, masacrados... Pero consiguieron su objetivo y esta fecha fue declarada, años después, como el día oficial del trabajo...