
El “síndrome de ser otro” no arreglará el mundo y, mucho menos, el maltratado cine, el arte más sublime creado por el ser humano, que vive sus momentos más bajos acorde con los momentos de crisis (…)
El director de la Guardia Civil lo puso en claro hace unos meses: “Los inmigrantes no son delincuentes, sino víctimas”. Pero si son víctimas, ¿por qué se los expulsa?
La política del Gobierno de concentrar el peso represivo en las fronteras y no en el control de la contratación de inmigrantes ilegales dentro del país ha trasladado la organización del mercado ilegal (las mafias) desde el interior hacia los límites. A partir de esto se minimizan los costes políticos porque se afectan los mercados en los cuales no participan los nacionales. Aparentemente, negocio redondo para el país...