
Un ejemplo que viene al pelo para comprobar que es, efectivamente, un producto cinematográfico “políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e (…)
“Nada mejor que una historia de amor para explicar la Historia”. Esta opinión que es mía, pero que supongo que habrán dicho millones de personas en todo el mundo y a lo largo de los tiempos, viene a cuento porque recientemente dos películas han utilizado una historia de amor para explicar la Historia. La primera es “The Reader” (“El lector”), la magnífica película de Stephen Daldry basada en la extraordinaria novela de Bernhard Schlink, “Der Vorleser”, editada en 1995. La segunda es “Slumdog Millionaire”, de Danny Boyle...
CIEN DE CINE nº 502.- FUNDIDO EN NEGRO.- Voz: Joan BCN