
La mayoría de la Humanidad sufre hambre crónica lo cual significa que, al menos, 3500 millones de personas se mueven en la cuerda floja de la supervivencia...
Cada día mueren por HAMBRE (…)
Los pueblos que dimiten de la procreación son pueblos que han perdido la fe en el futuro. El suicidio demográfico, ese «arrebato de automutilación» (Solzhenitsyn) que está minando la vitalidad europea, delata la crisis de una forma de civilización. Falta una esperanza que dé sentido a nuestra vida y a nuestra historia...
Hasta hace poco, las parejas sin descendencia eran miradas con una suerte de caridad compungida; presumíamos que, si no habían procreado, se debía a que alguna deficiencia orgánica se lo impedía...