
Me doy permiso para cometer errores, me doy permiso para rechazar a las personas que me tratan con poco respeto, me doy permiso para vivir sin angustia... lo dice Gabriel. Nos damos permiso y os (…)
Nos hemos permitido hoy la nostalgia porque los adredistas somos expertos en perdernos y en volver a Ítaca, o sea, somos expertos en el dolor de los regresos. Y nos hemos hecho acompañar por las Dendrolatrías de Joaquín Díaz y por los cuentos más emocionantes de nuestros compañeros del blog Escribiradrede.