
Me doy permiso para cometer errores, me doy permiso para rechazar a las personas que me tratan con poco respeto, me doy permiso para vivir sin angustia... lo dice Gabriel. Nos damos permiso y os (…)
Somos animales sociales, por más que se empeñen en anunciarnos que la sociedad ha muerto. El único objeto de estos anuncios es destruir la tribu, la única que tiene en sus manos el poder de devolver al hombre su condición de individuo con destino propio, pero siempre acompañada de otros. En este recorrido de hoy nos hemos hecho acompañar de las letras de Pablo Hasél y Los Chikos del Maíz.