
Nos hemos permitido hoy la nostalgia porque los adredistas somos expertos en perdernos y en volver a Ítaca, o sea, somos expertos en el dolor de los regresos. Y nos hemos hecho acompañar por las (…)
Hablamos de la ciudad como el espacio de la convivencia y de la política, y siempre de la mano de la Carta de los Comunes. Proclamamos el derecho a la ciudad como un derecho de todos los ciudadanos, que no se puede coartar con ocupaciones comerciales abusivas, publicitarias y, en general, con leyes y policías que impidan la vida y la libre expresión de los ciudadanos en asambleas o manifestaciones o fiestas. Y los cuentos que os leemos son muy buenos. Y la música, de Medina Azahara.