
Acomódense, apaguen las luces, enciendan una vela y siéntense junto a nosotros al calor del fuego de nuestra chimenea particular. Este es un programa de cuentos de la ostia y hoy se van a cagar (…)
Los adredistas estamos como el país, en un grito. Hoy nos ha dado por reivindicar el amor y el sexo y por criticar el miedo que paraliza nuestra sociedad ante la crisis. Hemos denunciado la discriminación que sufrimos en materia de sexo y hemos leído los más bellos cuentos de amor. Nos hemos acompañado por las canciones de Navajita Plateá, de su Desde mi azotea.