
El problema de la información es quién paga al informador, quién se ve obligado a servir a su amo y señor...
Esta semana he tenido la ocurrencia de visionar un estreno reciente que ha llegado con el marchamo de la morbosidad que conlleva la muerte imprevista y trágica, como es “El caballero oscuro”, el innecesario regreso de Batman; una serie televisiva hecha cine, que no había tenido ocasión de ver en su momento, como la insufrible “Sexo en Nueva York”, y el tráiler de algo que huele a desastre total como “Viaje al centro de la Tierra”. Dos bodrios y medio de la industria de cine de Hollywood que vive, con mucho, el peor momento creativo de su historia...