
Lo de peor imposible, como es fácil colegir es una forma de decir, una mentira piadosa, porque todos sabemos que siempre puede haber algo peor de lo peor que ya se vive. Esto viene a colación por (…)
Las empresas que tienen más poder económico son aquellas a las que damos más dinero con nuestro consumo. Pero, gracias a organizaciones como la ERT, también tienen mucho poder político, hasta el punto que prácticamente todas las decisiones políticas importantes se inspiran en propuestas suyas.
Los lobbies como la ERT son un espectro invisible pero vinculante, que pesa sobre la toma de decisiones políticas. Institucionalizar el papel de los lobbies significa transformar la democracia en una "lobbycracia". Nos podemos plantear si esta desfiguración de la democracia es conveniente. Mientras, siguen mandando aquellos a los que damos más votos... en las tiendas.