
“Nada mejor que una historia de amor para explicar la Historia”. Esta opinión que es mía, pero que supongo que habrán dicho millones de personas en todo el mundo y a lo largo de los tiempos, viene (…)
Las empresas que tienen más poder económico son aquellas a las que damos más dinero con nuestro consumo. Pero, gracias a organizaciones como la ERT, también tienen mucho poder político, hasta el punto que prácticamente todas las decisiones políticas importantes se inspiran en propuestas suyas.
Los lobbies como la ERT son un espectro invisible pero vinculante, que pesa sobre la toma de decisiones políticas. Institucionalizar el papel de los lobbies significa transformar la democracia en una "lobbycracia". Nos podemos plantear si esta desfiguración de la democracia es conveniente. Mientras, siguen mandando aquellos a los que damos más votos... en las tiendas.