
Lo de peor imposible, como es fácil colegir es una forma de decir, una mentira piadosa, porque todos sabemos que siempre puede haber algo peor de lo peor que ya se vive. Esto viene a colación por (…)

Tenían desde los tres a los dieciséis años y han desfilado en filas ordenadas a través de los mercados ambulantes, los pequeños y grandes templos hindúes y las callejuelas atestadas de motos y carros tirados por bicicletas...