
Las personas mayores de 60 años representarán el 32 % de la población mundial en el 2050 y superarán por primera vez en la historia el número de niños, ha asegurado hoy la ONU.
Europa es la (…)

Mediante el principio de resonancia, el sonido puede ser utilizado para hacer que frecuencias inarmónicas del cuerpo vuelvan a sus vibraciones normales y saludables, alcanzando de esta forma la salud. Por el principio de resonancia tu cerebro entra en ondas alfa y zeta, y en esos momentos es cuando existe una mayor receptividad para la auto-curación.
A través del sonido se logran sorprendentes efectos terapéuticos en infinidad de enfermedades, como por ejemplo dolores y tensiones musculares, depresiones, estados de angustia y ansiedad, stress, hiperactividad, astenias, insomnio, nervios, eliminación de toxinas, bloqueos emocionales y energéticos, hiperactividad, tristeza, melancolía, ect, y, en general, una mejoría de todo tipo de dolencias físicas y psíquicas. También para dislexias, dificultades de aprendizaje y falta de concentración...