
Decir que no hay crisis es como decir que no hay vida. La crisis forma parte de la existencia misma de cualquier ser vivo, por lo menos en el planeta Tierra.
Vivamos la crisis con la clara idea (…)
Los inmigrantes aportan a la Seguridad Social 8.000 millones al año, todo el supéravit previsto para 2007.
Sin las cotizaciones procedentes de los inmigrantes, que ya son más de 1,8 millones de afiliados, no habría, por tanto, excedentes en la Seguridad Social, pero tampoco se crearía empleo, ya que entre los nacionales, son más los que cumplen 65 años que los que cumplen 18...