
Se dice que las sorpresas son relativas, y que están en función de la capacidad de comprensión y de especulación de cada persona. Lo que para una gran mayoría puede haber sido una sorpresa, para (…)
El dinero no da talento, ni imaginación, ni calidad. Podrá dar difusión, publicidad, premios y festivales, pero nunca dará arte. El cine es arte. La industria es otra cosa. El cine es un arte que utiliza la tecnología. El arte está por encima de la tecnología y el dinero. En estos tiempos mediáticos mirar hacia delante sin ira, sabiendo que la verdadera inteligencia ni se compra ni se vende, que la capacidad creativa no admite amos y que la libertad del artista es la libertad de la sociedad a la que pertenece, es lo imprescindible para entender, ya para siempre, que el cine es un arte más.
CIEN DE CINE nº 503.- FUNDIDO EN NEGRO.- Voz: Joan BCN