
El “síndrome de ser otro” no arreglará el mundo y, mucho menos, el maltratado cine, el arte más sublime creado por el ser humano, que vive sus momentos más bajos acorde con los momentos de crisis (…)
... la última película de Jean Becker, el afortunado director de “Conversaciones con mi jardinero”, que supera, aunque parezca increíble, a ésta. “Dejad de quererme”, basada en la novela “Deux jours à tuer”, de François d’Epenoux, que tiene como imprescindible protagonista al gran Albert Dupontel (el inolvidable doctor Sachs de Michel Deville) es una película que nunca, nunca, se debe explicar. Se debe dejar vivir a cada uno de los espectadores, espero que a miles, que vayan a visionarla, para que por ellos mismos diseñen ese hermoso arco iris de las emociones más profundas, íntimas y personales. Una película que reconcilia con el cine como ese espacio vital donde la belleza y la inteligencia se unen en una fiesta sin fin...