
Se dice que las sorpresas son relativas, y que están en función de la capacidad de comprensión y de especulación de cada persona. Lo que para una gran mayoría puede haber sido una sorpresa, para (…)
Decir que no hay crisis es como decir que no hay vida. La crisis forma parte de la existencia misma de cualquier ser vivo, por lo menos en el planeta Tierra.
Vivamos la crisis con la clara idea de que es parte de nuestra existencia y que como tal nos impele hacia delante, hacia ese espacio desconocido que es el futuro.