
Segundo episodio sobre las cinco fases del duelo por la muerte de la civilización. En el primer episodio, Negación, seguí con detalle (excepto al final donde locuto un resumen del excelente (…)

Nuestra civilización tecnológica ha sido posible gracias a los combustibles fósiles baratos, el colonialismo y la esclavitud. Imaginaros una sociedad de iguales en la que se discutiera si hacer estructuras de hormigón armado o chips para ordenadores o cualquier cosa para la que se necesite minería. ¿Quién bajaría a la mina, quien arriesgaría su vida para arrancar de las entrañas de la tierra los minerales necesarios? ¿Quién se pasearía a gran altura para montar edificios o gigantescos puentes? Llegaríamos a la conclusión, y con razón, de que no merece la pena. Y de eso van los artículos de Tom Murphy, de dejar atrás nuestra dependencia, sobre todo psicológica, de la modernidad. Seamos de nuevo el salvaje feliz que nunca debimos dejar de ser.