
Cansado estoy de ladrarte luna,
cansado estoy de mirarme en ti.
Si voy, si vengo, siempre me juzgas,
decides siempre por ti y por mí.
Suelta las riendas por favor
que apenas puedo ser (…)
"Dejemos hablar a las minorías selectas... no seas tan estrecho como una muñeca virgen....esta maravillosa ideología apocalíptica.... el milenarismo va a llegar, ¡déjame hablar!, a la minoría silenciosa. El milenarismo, es decir, de milena, la mujer de Kafka..." (Fernando Arrabal, 1989)