
Se dice que las sorpresas son relativas, y que están en función de la capacidad de comprensión y de especulación de cada persona. Lo que para una gran mayoría puede haber sido una sorpresa, para (…)

El descenso de ventas de El País y sobre todo la progresiva pérdida de influencia del rotativo, en cuya independencia ya nadie cree, ha llevado a la mano derecha de Polanco a reconocer implícitamente su carácter manipulador.
Cuando se cumplen 30 años de vida del periódico, el que fuera su primer director y actual consejero delegado del Grupo `PRISA’ reconoció que en alguna etapa de su vida, el periódico fue "muy arrogante" lo que le llevó "a cometer errores y a publicar noticias falsas"...