
Decir que no hay crisis es como decir que no hay vida. La crisis forma parte de la existencia misma de cualquier ser vivo, por lo menos en el planeta Tierra.
Vivamos la crisis con la clara idea (…)

Detrás de la Europa en construcción visible, oficial y respetable, existe otra más discreta, menos confesable. Es la Europa de los paraísos fiscales que, desde las islas anglonormandas hasta el Peñón de Gibraltar, pasando por Lienchestein, prospera de forma descarada gracias al capital que protege complaciente...
En los setenta, había sólo unos cuantos de estos enclaves, pero a partir del desmantelamiento de los controles sobre los flujos internacionales de capitales y algo antes de la revolución de las comunicaciones, se asistió a un boom de estos territorios que, en un 95%, son ex-colonias dependientes de su antigua metrópli...,