Esta semana destacamos las siguientes noticias: Amnistía Internacional da la bienvenida a las medidas propuestas por Pedro Sánchez para contribuir a parar el genocidio en Gaza. En Reino Unido, casi 900 personas han sido detenidas en una protesta propalestina. En Pakistán, el aparato de vigilancia y censura masiva está impulsado por empresas chinas, europeas, emiratíes y norteamericanas. Y terminaremos en Nepal, donde se requiere una investigación independiente y rendición de cuentas tras la represión contra los manifestantes de la "Generación Z".
<p><strong>Amnistía Internacional da la bienvenida a las medidas propuestas por Pedro Sánchez para contribuir a parar el genocidio en Gaza y le pide ir más allá<br class='autobr' />
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<p>Las medidas anunciadas por el presidente del gobierno español son un paso en la dirección para contribuir a poner fin al genocidio que Israel está cometiendo en Gaza.</p>
<p>Sin embargo, el gobierno español debe seguir dando pasos que puedan cambiar la situación como, por ejemplo, regular las actividades de las empresas españolas y prohibir que operen en asentamientos ilegales en Cisjordania o Jerusalén Este o comercien con bienes de éstos.</p>
<p><strong>Casi 900 detenciones en protesta propalestina muestran el “menosprecio” del gobierno de Reino Unido hacia el derecho a protestar<br class='autobr' />
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<p>Amnistía Internacional desplegó observadores y observadoras a la protesta, y las declaraciones de la policía de que ésta se volvió violenta son una tergiversación.</p>
<p>Los agentes de policía fueron agresivos en varias ocasiones con quienes apoyaban la protesta con actos como empujar violentamente a la gente y sacar las porras para crear espacio mientras detenían y metían en furgones policiales a manifestantes.</p>
<p><strong>El aparato de vigilancia y censura masiva en Pakistán está impulsado por empresas chinas, europeas, emiratíes y norteamericanas<br class='autobr' />
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<p>Estas compañías tienen sede en Alemania, Francia, Emiratos Árabes Unidos, China, Canadá y Estados Unidos. Así lo señala un informe de Amnistía internacional que revela que las autoridades han recibido tecnología de empresas extranjeras a través de una cadena encubierta de suministro mundial de sofisticadas herramientas de vigilancia y censura.</p>
<p>Esta tecnología puede bloquear tanto el acceso a Internet como contenidos específicos, prácticamente sin transparencia alguna. Además, se fomenta la vigilancia masiva mediante la recopilación de grandes cantidades de datos personales o el examen de los hábitos de navegación de la población.</p>
<p><strong>Nepal requiere de una investigación independiente tras la represión contra los manifestantes de la "Generación Z"<br class='autobr' />
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<p>Al menos, 19 personas han muerto y más de 100 han resultado heridas durante la represión de las protestas lideradas por jóvenes contra la corrupción y la prohibición de las redes sociales en Nepal.</p>
<p>Amnistía Internacional ha condenado el uso de la fuerza por parte de las autoridades del orden contra manifestantes. Además, el gobierno de Nepal también debe llevar a cabo de inmediato una investigación exhaustiva, independiente e imparcial sobre las muertes y exigir a todos los responsables que rindan cuentas plenamente, incluso mediante el procesamiento penal.</p>