
En el boletín de esta semana hablaremos de España, donde 12 organizaciones han entregado más de 10.000 firmas para frenar el internamiento indiscriminado de inmigrantes como política de control (…)
Estos son los temas más destacados de la semana: La represión del ejercicio del periodismo menoscaba los esfuerzos por controlar la COVID-19. Además, Amnistía Internacional pide la libertad para todos los presos y presas de conciencia del mundo. Hablaremos también del inicio de la desescalada en España, que no debe dejar al personal sanitario desamparado. Y terminaremos en Reino Unido, donde la privacidad no debe ser “otra víctima” del coronavirus.
Los planes del gobierno británico de introducir una aplicación de rastreo de la COVID-19, con un sistema de rastreo de contactos potencialmente centralizado, son profundamente preocupantes. Esta medida abriría la puerta a actividades de vigilancia y violación de la privacidad generalizadas, con posibles efectos discriminatorios.
En su lugar, el gobierno debería estar examinando modelos descentralizados que preserven la privacidad, como están haciendo muchos gobiernos europeos. Las aplicaciones de rastreo por contrato deben ser siempre voluntarias y carecer de incentivos y penalizaciones.