
Esta semana arrancaremos este boletín con buenas noticias. En España, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha instado al Gobierno a suspender el desalojo de una vivienda familiar en la Cañada (…)
Estos son los temas más destacados de la semana: La represión del ejercicio del periodismo menoscaba los esfuerzos por controlar la COVID-19. Además, Amnistía Internacional pide la libertad para todos los presos y presas de conciencia del mundo. Hablaremos también del inicio de la desescalada en España, que no debe dejar al personal sanitario desamparado. Y terminaremos en Reino Unido, donde la privacidad no debe ser “otra víctima” del coronavirus.
Amnistía Internacional exige test generalizados de detección y materiales de protección adecuados, en número y calidad, transparencia sobre datos de contagiados, fallecidos y recuperados de dicho personal. Además, se debe priorizar la protección del personal de atención primaria, que puede correr mayor riesgo de contagio durante la desescalada.
Con el inicio de esta desescalada, la organización señala que no solo esta protección debe ser prioritaria, sino que además se deben llevar a cabo medidas de prevención para el eventual riesgo de que hubiera un segundo repunte de los casos de COVID-19