
Esta semana arrancamos con el décimo aniversario de la Ley Mordaza, la ley que restringe el derecho a la protesta en España. Nos hacemos eco también del veredicto contra Greenpeace en Estados (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: En España no se debe dar ni un paso atrás en la lucha contra la violencia de género. En Dinamarca salen a la luz la extendida “cultura de violación” y la impunidad endémica de los violadores. Además, las autoridades de Hong Kong no deben devolver a dos hermanas a Arabia Saudí, donde su vida correría grave peligro. Y terminaremos en Sudán del Sur, donde han sido ahorcados siete hombres en un repunte de las ejecuciones en el país.
La reputación de Dinamarca en materia de igualdad de género enmascara una sociedad que tiene uno de los índices de violación más altos de Europa y donde legislación deficiente, mitos perjudiciales y estereotipos de género generalizados han dado lugar a la impunidad endémica de los violadores.
Un informe de Amnistía Internacional revela que las mujeres y las niñas están desprotegidas, debido a leyes peligrosas y desfasadas, y a menudo no denuncian las agresiones por temor a que no las crean o a sufrir estigma social o por falta de confianza en el sistema de justicia. Solo 7 países de Europa tienen leyes basadas en el consentimiento. Son Suecia, Reino Unido, Irlanda, Luxemburgo, Alemania, Chipre, Islandia y Bélgica. En el resto de los países europeos, para que el delito sea considerado violación, la ley exige, por ejemplo, el uso de la fuerza o de amenazas, algo que no se da en la gran mayoría de los casos de violación.