
Esta semana comenzamos nuestro boletín con el último informe de Amnistía Internacional sobre la aplicación de la pena de muerte durante el año 2010; nos iremos hasta Siria, país donde las (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: En Hong Kong es necesario investigar la actuación policial desbocada contra los manifestantes. Además, en Brasil se deben investigar y procesar a los responsables de la destrucción de la Amazonía. Por otro lado, Amnistía Internacional ha adoptado cinco nuevos presos de conciencia de Cuba. Y terminaremos en Irán, donde el mundo no debe dar la espalda a las familias de 5.000 personas desaparecidas.
La continua negativa de las autoridades iraníes a revelar la suerte y el paradero de miles de disidentes políticos que fueron víctimas de desaparición forzada y ejecución extrajudicial secreta durante las masacres perpetradas en las prisiones iraníes en 1988 ha desatado una crisis que, durante décadas, la comunidad internacional ha optado por pasar por alto.
Las muertes de miles de víctimas siguen sin registrar y, en todo el país, hay miles de cadáveres desaparecidos enterrados en fosas comunes no identificadas. Durante más de 30 años, las autoridades iraníes se han negado a reconocer oficialmente la existencia de estas fosas comunes y han ocultado su ubicación, con lo que han causado un inmenso sufrimiento a las familias, que siguen buscando respuestas sobre sus seres queridos desaparecidos.