
Amnistía Internacional presenta una campaña para frenar la ola de ataques a activistas de derechos humanos. En Turquía, se ha detenido al director de uno de los pocos diarios de la oposición que (…)
Esta semana destacamos las siguientes noticias: En Polonia l as autoridades deben proteger las protestas pacíficas en contra de las restricciones al aborto . En Líbano se debe proteger los derechos de las trabajadoras migrantes domésticas. Además, denunciaremos el uso de bombas de racimo en Armenia. Por último, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha resuelto que Bélgica infringió el derecho internacional en 2017 cuando deportó a un sudanés .
A medida que este conflicto se intensifica, tanto las fuerzas armenias como las azerbaiyanas, así como otras respaldadas por Armenia, son culpables de utilizar armas prohibida s. Las municiones de racimo son armas de efecto intrínsecamente indiscriminado, cuyo uso está prohibido por el derecho internacional humanitario en todas las circunstancias.
Tras un ataque a la ciudad azerbaiyana de Barda, Amnistía Internacional ha verificado que Armenia ha utilizado por primera vez bombas de racimo en el actual conflicto de Nagorno Karabaj. Disparar munición de racimo contra zonas civiles es un acto cruel y temerario, que causa incontables muertes, heridas y desgracias .