
Comenzamos nuestro boletín con la vista puesta, una semana más, en las protestas que se están llevando a cabo en el Norte de África y Oriente Medio. No perdemos de vista Egipto, donde Amnistía (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: En Myanmar ha sido detenida la consejera de Estado, junto a otras personas, durante el golpe militar. En Rusia continúa la detención de manifestantes pacíficos que exigen la libertad del preso de conciencia Aleksei Navalny. Por otro lado, Amnistía Internacional ha publicado nuevos indicios de uso indebido de gas lacrimógeno por parte de la policía en varios países. Y terminaremos en Sudán del Sur, donde la vigilancia indebida que ejerce sin control el Servicio de Seguridad Nacional genera un clima de terror en el país.
Un informe de Amnistía Internacional presenta nuevos datos sobre las capacidades de vigilancia de las autoridades sursudanesas y pone también de relieve el papel de las empresas de telecomunicaciones y de vigilancia, que permiten la interceptación de llamadas telefónicas sin las salvaguardias jurídicas adecuadas.
Esta vigilancia indebida genera aterroriza a periodistas, activistas y personas críticas. A pesar de todo, muchos valientes activistas sursudaneses continúan luchando por sus derechos y los de los demás, enfrentándose a la vigilancia, la intimidación y el acoso. Es hora de que las autoridades del país acaben con las prácticas ilícitas del Servicio de Seguridad Nacional y permitan a la población ejercer su derecho a la libertad de expresión sin miedo a sufrir represalias.