
Esta semana destacamos las siguientes noticias: Las ejecuciones de pena de muerte aumentaron hasta alcanzar la cifra más alta registrada en 44 años. En Siria, se debe investigar como crímenes de (…)
Seguimos pendientes de la crisis en Ceuta, donde personas solicitantes de asilo y migrantes son utilizadas como peones en un juego político entre Marruecos y España. Además, Amnistía Internacional ha nombrado preso de conciencia a Luis Manuel Otero Alcántara, del Movimiento San Isidro. Hablaremos también de Sierra Leona, donde se debe priorizar la salud mental para hacer frente a las consecuencias de la guerra y el ébola. Y terminaremos en Afganistán, donde la incertidumbre sobre las conversaciones de paz presagia el desmantelamiento de los derechos de las mujeres y las niñas.
Ante la próxima retirada de las tropas internacionales, Afganistán se encamina hacia un desenlace que amenaza con desmantelar más de veinte años de progreso para las mujeres y las niñas.
Estas negociaciones marcarán el futuro de las mujeres y las niñas en Afganistán y sus voces deben ser escuchadas. Ahora es el momento de que el gobierno afgano y sus socios internacionales se comprometan de forma inequívoca y trabajen para garantizar que los derechos de las mujeres y los logros de dos décadas no se vean sacrificados en las conversaciones de paz con los talibanes.