
Esta semana destacamos las siguientes noticias: Las ejecuciones de pena de muerte aumentaron hasta alcanzar la cifra más alta registrada en 44 años. En Siria, se debe investigar como crímenes de (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: En Europa millones de mujeres y niñas hacen frente a un aumento de la inseguridad y la violencia ante la COVID-19. Además, un tribunal de Singapur ha condenado a muerte a un hombre a través de una videoconferencia. Por otro lado, Nigeria debe proteger y ofrecer educación a toda una generación de niños y niñas en el noreste del país, devastado por Boko Haram y el ejército. Y terminaremos en China, donde el proyecto de legislación de seguridad nacional supone un ataque frontal a los derechos humanos en Hong Kong.
Se le declara culpable de cargos de narcotráfico. El país sigue contraviniendo las leyes y normas internacionales al imponer la pena de muerte por narcotráfico y como pena preceptiva. Singapur es uno de los cuatro países que siguen ejecutando por delitos de drogas.
Una condena a muerte es siempre cruel e inhumana y el país debe poner fin a esta práctica. En un momento en el que la atención global está puesta en salvar y proteger vidas por la pandemia de coronavirus, el uso de la pena de muerte es todavía más abominable.