
En nuestro boletín de esta semana haremos un repaso a la situación que viven Siria y Libia en el marco de la primavera árabe. Por un lado, el número de muertes bajo custodia ha aumentado entre los (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: España debe comprometerse a adoptar medidas que garanticen el derecho a la libertad de expresión y reunión pacífica. Además, una campaña internacional frena la ejecución de tres jóvenes en Irán. Por otro lado, las personas internamente desplazas en Somalia se enfrentan a varias amenazas en medio de la COVID-19 como sequías y combates continuos. Y terminaremos en Malasia, donde una sentencia judicial contra la flagelación debe ser un primer paso hacia la protección de la población rohinyá.
Los combates continuos, las sequías e inundaciones recurrentes y la peor plaga de langostas de los últimos 25 años obligan a más personas somalíes a huir de sus hogares, lo que da lugar al hacinamiento extremo y a la intensificación del riesgo de contraer la COVID-19 entre las personas internamente desplazadas.
Aproximadamente 500.000 personas internamente desplazadas viven diseminadas en unos 700 asentamientos ubicados en Banadir. Ante la pandemia de COVID-19, estas personas se enfrentan a desalojos forzosos, la falta de empleo y unos servicios de salud deficientes.