
Esta semana destacamos las siguientes noticias: Los Estados de la UE que permiten la venta de bonos del Estado israelí en Europa se arriesgan a ser cómplices de la continuación del genocidio en (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: 200 líderes y lideresas ambientales y de derechos humanos se comprometen a abordar juntos la emergencia climática. En Qatar trabajadores y trabajadoras migrantes siguen regresando a casa sin salarios ni justicia. Además, en Rusia denunciaremos el clima de represión para quienes defienden los derechos humanos. Y por último, terminaremos en Brasil, donde las autoridades barsileñas no deben dejar sin resolver el asesinato de Marielle Franco.
Desde que Vladimir Putin regresó a la presidencia en 2012, las nuevas leyes y políticas represivas y las represalias contra activistas y defensores y defensoras de los derechos humanos han tenido un efecto paralizador en el fundamental trabajo de derechos humanos realizado en el país.
Trabajar sobre los derechos humanos en la Rusia actual es como atravesar un campo de minas. Cada día constituye una nueva amenaza para quienes defienden los derechos humanos: palizas brutales a manos de agresores ‘desconocidos’ a quienes nunca se encuentra, procesamiento penal y encarcelamiento por un delito que no se ha cometido, parálisis económica mediante congelación de cuentas bancarias y multas desorbitadas, o atención intrusiva de los medios de comunicación contra familiares cercanos.