
Esta semana destacaremos la presentación del Informe Anual de la organización que repasa la situación de los derechos humanos en el mundo. Hablaremos de justicia universal y terminaremos con el (…)
España no debe repetir los errores de la crisis de 2008 con políticas de austeridad que arruinan vidas. Hablaremos también de las aplicaciones de rastreo de contactos en países como Bahréin, Kuwait y Noruega. Seguiremos con más tecnología porque Zoom no debe convertirse en un instrumento de censura al servicio de China. Y terminaremos en Filipinas, donde la sentencia condenatoria de dos periodistas debe anularse.
Una investigación de Amnistía Internacional revela que estos países han implantado algunas de las aplicaciones de rastreo de contactos contra la COVID-19 más invasivas del mundo, que ponen el peligro la privacidad y la seguridad de centenares de miles de personas.
Aplicaciones de estos tres países realizan rastreos directos o casi directos de ubicaciones de usuarios, subiendo las coordinadas GPS a un servidor central a intervalos frecuentes.