
Esta semana comenzamos nuestro boletín con el último informe de Amnistía Internacional sobre la aplicación de la pena de muerte durante el año 2010; nos iremos hasta Siria, país donde las (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: En España el servicio de Atención Primaria en Madrid está cada vez más degradado ante la segunda ola de contagios de la COVID-19. También denunciaremos cómo la falta de servicios de salud mental para personas refugiadas es un escándalo global. Además, las políticas fallidas en Colombia están poniendo en riesgo a personas defensoras de derechos humanos. Y terminaremos en Grecia, donde la sentencia sobre Amanecer Dorado transmite un mensaje claro contra la política de demonización en Europa.
Desde hace años, Colombia es uno de los países más peligrosos en todo el mundo para las personas que defienden los derechos humanos, los territorios y recursos naturales. Sin embargo, desde la firma del Acuerdo de Paz en 2016, las cosas han empeorado, particularmente para quienes viven en zonas geográficamente estratégicas y ricas en recursos naturales.
Las personas defensoras seguirán muriendo hasta que el gobierno aborde de manera efectiva cuestiones estructurales, como la profunda desigualdad y la marginalización en la que viven las comunidades, la tenencia y control de la tierra, la sustitución de cultivos ilícitos y la justicia.