
Esta semana destacamos las siguientes noticias: Los derechos humanos deben guiar la respuesta al terremoto en Venezuela en medio de una crisis devastadora. En Arabia Saudí, visitantes han sido (…)
La comercialización mundial de gas lacrimógeno está fomentando violaciones de derechos humanos por parte de la policía contra manifestantes pacíficos en escala global. En Hong Kong, una nueva ley que convierte en ilegal insultar al himno nacional de China supone un insulto a la libertad de expresión. Además, hablaremos de las masacres en el Sahel con el pretexto de operaciones contra el terrorismo. Y terminaremos en Filipinas, donde un informe de la ONU muestra la necesidad urgente de una investigación internacional.
Entre los meses de febrero y abril, casi 200 personas han sido víctimas de homicidios ilegítimos o desaparición en Malí, Níger y Burkina Faso. Algunas de las muertes podrían constituir ejecuciones extrajudiciales y entre las víctimas hay personas internamente desplazadas. La impunidad y los deseos de conseguir “victorias” alimentan las violaciones de derechos humanos en estos tres países.
La región se enfrenta a la amenaza que representan los grupos armados. Estas últimas violaciones de derechos humanos tuvieron lugar tras la Cumbre de Pau de de enero, que reunió a los Estados miembros del G5 Sahel y a Francia, y en la que los jefes de Estado reafirmaron su determinación común de luchar juntos contra la inseguridad en el Sahel.