
Esta semana destacamos los siguientes temas: Los líderes mundiales deben centrarse en la protección de la población y acordar un alto al fuego duradero y sostenible en Oriente Medio. En Rusia, la (…)
La comercialización mundial de gas lacrimógeno está fomentando violaciones de derechos humanos por parte de la policía contra manifestantes pacíficos en escala global. En Hong Kong, una nueva ley que convierte en ilegal insultar al himno nacional de China supone un insulto a la libertad de expresión. Además, hablaremos de las masacres en el Sahel con el pretexto de operaciones contra el terrorismo. Y terminaremos en Filipinas, donde un informe de la ONU muestra la necesidad urgente de una investigación internacional.
Amnistía Internacional ha lanzado un sitio Web que analiza el uso indebido de este dispositivo antidisturbios en todo el mundo. Estos días el gas lacrimógeno vuelve a utilizarse en cantidades masivas en Hong Kong, París y ciudades de todo Estados Unidos contra manifestantes mayoritariamente pacíficos. También se han documentado disparos de proyectiles directamente contra personas causando lesiones y muertes.
Las fuerzas de seguridad suelen hacernos creer que el gas lacrimógeno es un medio ‘seguro’ para dispersar multitudes violentas, que evita tener que recurrir a armas más nocivas. Pero el análisis de Amnistía Internacional demuestra que las fuerzas policiales están haciendo un uso indebido de él, y en escala generalizada.