
Esta semana destacamos las siguientes noticias: Los Estados de la UE que permiten la venta de bonos del Estado israelí en Europa se arriesgan a ser cómplices de la continuación del genocidio en (…)
Golpe a la justicia en Turquía tras la condena de cuatro activistas de derechos humanos. En Marruecos la campaña de desprestigio contra Amnistía Internacional demuestra que el gobierno no tolera las críticas legítimas a su historial en materia de derechos humanos. Por otro lado, las autoridades israelíes deben abandonar de inmediato sus planes para seguir ‘anexionando’ territorio en la Cisjordania ocupada. Y terminaremos en Filipinas donde se ha aprobado una Ley Antiterrorista, lo que supone un retroceso más para los derechos humanos.
La justicia turca ha asestado un duro golpe a los derechos humanos esta semana, con una sentencia que condena a varios activistas, entre ellos el presidente honorario de Amnistía Internacional Turquía, Taner Kılıç, por “pertenencia a la organización terrorista Fethullah Gülen” y a Özlem Dalkıran, İdil Eser, ex directora de AI Turquía, y Günal Kurşun por “ayudar a la organización terrorista Fethullah Gülen”. Los cuatro seguirán en libertad en espera de su apelación. El proceso de apelación podría durar años.
La sentencia del tribunal turco desafía a la lógica y pone de manifiesto que los tres años de juicio han sido, desde el primer día, un intento, por motivos políticos, de silenciar las voces independientes. Esta sentencia es un golpe para todas las personas que creen en la justicia y en el activismo de derechos humanos en Turquía y fuera de ella.